Mira tu cuarto al anochecer, cuando ya difícilmente se pueden distinguir los colores; y ahora prende la luz y pinta lo que viste durante el crepúsculo. Hay cuadros de paisajes o cuartos en semioscuridad. Pero, ¿Cómo se comparan los colores en cuadros así con los que viste en la semioscuridad? ¡Qué diferente es esta comparación de las dos muestras de color que tengo al mismo tiempo en frente de mí y que comparo poniéndolas una frente a la otra! Un color brilla en su entorno. Así como solo en una cara sonríen los ojos.
Ludwig Wittgenstein, Observaciones sobre los colores

En este nuevo seminario analizaremos al color. Su ambivalencia entre luz y materia despierta a veces la función óptica de la mirada, a veces la función aptica, tanto ojo como mano, verlo, tocarlo, alejarse, acercarse al color para iniciarse a aprehenderlo. Estudiaremos el rol del color en las artes visuales (pintura, escultura, fotografía, cine) así como a través de unos textos, literarios u otros, interrogándose sobre la cuestión del significado y de la representación, hasta los límites del color, ahí donde escribir se topa con lo inefable.

Huella irreductible al lenguaje, mancha, paño de muro o estallido que resiste a la captación de la mirada como a la verbalización, el color hace oscilar a la obra (visual o textual) entre la forma y lo informe, lo figurativo y el figurar, lo visible y lo invisible, lo legible y lo ilegible: elocuencia y silencio.

Trataremos de decir el color y hablar de su elocuencia1 a pesar de la advertencia de Paolo Pino2 “ Las cualidades del color son infinitas e imposibles de explicar con las palabras.”

Nuestras lecturas serán las siguientes:  Johann Wolfgang von Goethe, Teoría de los colores.  Derek Jarman, Croma.  Orhan Pamuk, Me llamo rojo.

1 Jacqueline Lichtenstein, El Color elocuente
2 Paolo Pino, Dialogo di pittura, 1548