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Una arqueología de las Artes plásticas, Cine, Música, Poesía y Literatura, desde los años 70 a hoy con Víctor Hugo.
Seguimos nuestro paseo a la manera de Baudelaire, en el laberinto sin razón de la reflexión poética recorrido lentamente. Si el primer semestre nos permitió pensar quien es un artista y cuál es la responsabilidad del espectador, completud de la razón y lo sensible que define nuestra comunidad de humanos ilustrados, seguimos nuestra “flânerie” empezando otra aventura.
Un nuevo enfoque, por siempre nuevo, inédito. Una otra mirada. Tan otra que necesitamos a un maestro sublime, a un gran poeta. A semejanza de Dante que tiene en su viaje iniciático a Virgilio para lograr asir el profundo sentido de la vida espiritual, contaremos con la participación y presencia excepcional de Víctor Hugo. En efecto, este semestre, con Nuestra Señora de Paris, el gran dramaturgo del siglo XIX, nos servirá de guía concreto e inmaterial para deambular, vagar, perdernos en el paisaje de la belleza que desemboca en la experiencia estética y artística hacia la contemporaneidad.
La novela que creemos conocer por sus adaptaciones frívolas habla de un mundo urbano en su despertar, en su giro hacia los Tiempos Modernos, el momento histórico donde el hombre inventa el humanismo, ésta tan frágil búsqueda de la dignidad del espíritu humano. El personaje principal es una catedral, hoy casi destruida, un monumento del genio humano en su aspiración por acercarse a Dios, por volverse creador. La novela es una reflexión desde su narrador filósofo sobre la belleza, la gran literatura y los artes en general, verdadero destino sin fin del hombre. Y la novela no termina bien, no nos quiere quietos, complacidos o satisfechos: la novela nos interpela como, tal vez, ninguna otra novela.
Así, durante todo un semestre, a partir de y con Víctor Hugo, nos preguntaremos qué aportan el arte y la búsqueda de los artistas contemporáneos a nuestra vida, a nuestra elevación espiritual. Nos atreveremos a leer una de las más grandes novelas de nuestra humanidad.